El objetivo de la capacitación fue brindar herramientas para fortalecer la conducción de los equipos, poniendo el foco en lo sensible y en la gestión emocional que atraviesa diariamente este tipo de tareas. La propuesta se centró en reconocer esta dimensión como un pilar clave para acompañar a personas en situación de vulnerabilidad o violencias, garantizando un abordaje más responsable, empático, efectivo y humano.
Griselda Linares destacó: “La idea es poner sobre la mesa las dificultades y fortalezas que tenemos como dispositivo. Trabajar las emociones porque entendemos que la tarea que abordamos es sensible y nos atraviesa en lo personal. Por eso buscamos darle a las coordinaciones estas herramientas emocionales para seguir haciendo un trabajo más efectivo. Esto se traduce en un Estado presente, en el sentido de entender a la persona que atraviesa una situación de violencia por motivos de género, trabajando desde la empatía y logrando estrategias de acompañamiento más eficaces”.
Por su parte, la capacitadora y profesional Agostina Meriggiolla (SAT Cipolletti) señaló: “La idea es trabajar junto a los equipos buenas prácticas institucionales vinculadas a la diversidad sexual y construir en conjunto herramientas para mejorar los acompañamientos”.
Este segundo encuentro forma parte de una línea de capacitación continua impulsada por el Ministerio de Desarrollo Humano, Deporte y Cultura, orientada a reforzar las capacidades institucionales y garantizar intervenciones más integrales y sostenibles en todo el territorio rionegrino.